EL ONCENIO DE LEGUÍA ( 19919-1930)
El Oncenio de Leguía fue la época del gobierno de Augusto Bernardino Leguía en el Perú, entre 1919 y 1930. Se caracterizó por el desplazamiento del civilismo como fuerza política predominante, el culto a la personalidad y un estilo de gobierno dictatorial y populista. En lo económico se dio una apertura, considerada por algunos autores excesiva, al capital extranjero, especialmente el estadounidense. Fortaleció al Estado, inició la modernización del país y emprendió un vasto plan de obras públicas, financiadas mediante empréstitos y cuyo fin inmediato fue festejar apoteósicamente el Centenario de la Independencia del Perú en 1921. En el aspecto ideológico, se produjo el derrumbe de los partidos tradicionales y el surgimiento de nuevas corrientes, como el aprismo y el comunismo.
1.2 LOS ESTUDIOS DE LEGUÍA
Leguía ha de prepararse en la técnica comercial siguiendo curso de Contabilidad y Practica Comercial, que estudia haciendo cuatro años en dos. Así quedará capacitado para el campo de la administración bursátil, que podría hacerlo un idóneo empleado de oficina y lo pondría en el camino hacia la cima de las gerencias. Pero sus dotes personales, su poderosa fuerza de asimilación al mozo rebasar posibilidades limitadas (Capuñay, 1951, p. 21). Su afán de adquirir nuevos conocimientos se vio motivada por la serie de lecturas que devoraba, que le facilitaron ser una persona culta sin tener estudios universitarios. . He de recordarse que, en tal época, para ser un buen empresario se debía manejar una perspicacia para los negocios y manejar de forma eficaz los números.
Su aptitud hacia el mundo financiero empezaría a perfilarse desde muy joven, demostrando una dinámica sin igual en sus posteriores proyectos. Sobre el mismo tema, Sánchez (1993) afirma: “que Leguía aprendió ante todo el inglés, idioma que dominaba; y pienso, aunque no eh encontrado vestigio de eso, que también aprendió alemán, debido a la numerosa inmigración alemana que se extendió en todo el país sureño” (p. 17). Si bien Augusto B. Leguía no fue a ninguna universidad. “Ya maduro sus relaciones con los universitarios se hicieron cordiales como ocurrió en 1919, cuando fue electo Maestro de la Juventud” (Sánchez, 1993, p. 18).
El Oncenio de Leguía fue la época del gobierno de Augusto Bernardino Leguía en el Perú, entre 1919 y 1930. Se caracterizó por el desplazamiento del civilismo como fuerza política predominante, el culto a la personalidad y un estilo de gobierno dictatorial y populista. En lo económico se dio una apertura, considerada por algunos autores excesiva, al capital extranjero, especialmente el estadounidense. Fortaleció al Estado, inició la modernización del país y emprendió un vasto plan de obras públicas, financiadas mediante empréstitos y cuyo fin inmediato fue festejar apoteósicamente el Centenario de la Independencia del Perú en 1921. En el aspecto ideológico, se produjo el derrumbe de los partidos tradicionales y el surgimiento de nuevas corrientes, como el aprismo y el comunismo.
1.2 LOS ESTUDIOS DE LEGUÍA
Leguía ha de prepararse en la técnica comercial siguiendo curso de Contabilidad y Practica Comercial, que estudia haciendo cuatro años en dos. Así quedará capacitado para el campo de la administración bursátil, que podría hacerlo un idóneo empleado de oficina y lo pondría en el camino hacia la cima de las gerencias. Pero sus dotes personales, su poderosa fuerza de asimilación al mozo rebasar posibilidades limitadas (Capuñay, 1951, p. 21). Su afán de adquirir nuevos conocimientos se vio motivada por la serie de lecturas que devoraba, que le facilitaron ser una persona culta sin tener estudios universitarios. . He de recordarse que, en tal época, para ser un buen empresario se debía manejar una perspicacia para los negocios y manejar de forma eficaz los números.
Su aptitud hacia el mundo financiero empezaría a perfilarse desde muy joven, demostrando una dinámica sin igual en sus posteriores proyectos. Sobre el mismo tema, Sánchez (1993) afirma: “que Leguía aprendió ante todo el inglés, idioma que dominaba; y pienso, aunque no eh encontrado vestigio de eso, que también aprendió alemán, debido a la numerosa inmigración alemana que se extendió en todo el país sureño” (p. 17). Si bien Augusto B. Leguía no fue a ninguna universidad. “Ya maduro sus relaciones con los universitarios se hicieron cordiales como ocurrió en 1919, cuando fue electo Maestro de la Juventud” (Sánchez, 1993, p. 18).
1.3GUERRA DE 1879
A los 15 años decide regresar a Lambayeque y empieza a trabajar en la firma Prevost. Al iniciar la guerra decide enrolarse como voluntario a la edad de 17 años, donde alcanza el grado de sargento y participa en la defensa de Lima, durante la batalla de Miraflores. Enriqueta Leguía, escribe y publica ella misma, pasajes sobre Augusto B. Leguía con información detallada sobre la experiencia Guerra del ‘79 (1879) menciona: Leguía sale del Cuartel General, tiene sólo 18 años y ya ha mirado a la muerte frente a frente; aturdido y cansado, perdido, pues no sabe dónde ir, se sienta en una banca de la Plaza de Armas de Lima; contempla su uniforme ensangrentado y sollozando se acurruca en la banca, perdiendo noción de tiempo y espacio ¡El cansancio lo ha vencido! Cuando despierta, se toca: Sabe que está vivo; ha tenido más suerte que muchos. Eleva sus ojos al cielo y dando gracias a Dios, promete que si alguna vez tiene la oportunidad lo hará todo por la Patria, esa patria desangrada, humillada y herida que ha penetrado para siempre en su corazón y que será ¡La Razón de su Vida! (Leguía, 2001, pp. 23 - 24). Al terminar la guerra en 1883, regresaría a su trabajo en la firma Prevost. Sin embargo, la empresa sería liquidada, pasando a ser contratado como agente de seguros en New York Life Insurance Co, que le asignaría las plazas de Trujillo, Chiclayo y Piura. A los 25 años en 1888, lo destacaría a Guayaquil donde alcanzar a obtener una pequeña fortuna de tres millones de dólares como seguro y que al final ascendería a 20,000 dólares. Su alto rendimiento le valido ser nombrado como jefe de las oficinas en centro américa, para luego ocupar el mismo cargo en Perú, Bolivia y Chile donde empezó a forjar lazos con otras firmas financieras.
1.4.Propia fortuna
"Carlos Leguía y Cía” dedicada a las exportaciones de arroz y azúcar. Posteriormente administraría la British Sugar Company Limited, conformado por las haciendas La Quebrada, Cerro Azul, La Huaca y San Bárbara. Todas ellas ubicadas en Cañete, así como otras propias o adquiridas por su esposa Julia Swayne en 1890. Leguía, como todo un gentleman inglés, concurría todos los domingos al hipódromo y gozaba cuando le entregaban las bridas de un caballo vencedor de su stud.
"Carlos Leguía y Cía” dedicada a las exportaciones de arroz y azúcar. Posteriormente administraría la British Sugar Company Limited, conformado por las haciendas La Quebrada, Cerro Azul, La Huaca y San Bárbara. Todas ellas ubicadas en Cañete, así como otras propias o adquiridas por su esposa Julia Swayne en 1890. Leguía, como todo un gentleman inglés, concurría todos los domingos al hipódromo y gozaba cuando le entregaban las bridas de un caballo vencedor de su stud.
fuente de video: https://www.youtube.com/watch?v=Ozb3pdcx3n8&t=7s
1.5.Muerte
A consecuencia del levantamiento de Arequipa encabezado por Sánchez Cerro, es que Leguía es apresado y confinado a la isla San Lorenzo. Jamás recobraría la libertad, mientras tanto su salud se iría deteriorando. Por lo tanto, al llegar a un estado crítico se procede a intérnale en la Penitenciaría Central de Lima (Conocida como Panóptico) Leguía hizo en el panóptico su testamento, redactado por Benavides Loredo. Allí declara: “Habiendo ido al gobierno rico debido a mi esfuerzo personal, con una renta anual de doscientos mil soles, hoy por haberme consagrada por entero a la prosperidad y servicio de esta patria tan querida” (Sánchez 1993, p. 146). El 6 de febrero de 1932 moriría Don Augusto Bernardino Leguía en la clínica “americana” de Bellavista, Callao. Subiría al poder como un hombre acaudalado, sin embargo, recibiría a la muerte de una forma muy distinta. Entre sus objetos personales, solo se encontrarían algunas pólizas de seguro, medallas y varios regalos de gobiernos extranjeros. Hasta el momento es él único presidente que ha fallecido encarcelado y en desgracia de sus familiares, en las peores condiciones a su dignidad como jefe de estado.
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REFERENCIAS:Amaru, E. (2018)Augusto B. Leguía: contexto económico, social, político. La reforma universitaria (1919 - 1930).https://repositorio.une.edu.pe/bitstream/handle/UNE/3274/MONOGRAF%C3%8DA%20-%20AMARU%20ESTEBAN.pdf?sequence=1&isAllowed=y
A consecuencia del levantamiento de Arequipa encabezado por Sánchez Cerro, es que Leguía es apresado y confinado a la isla San Lorenzo. Jamás recobraría la libertad, mientras tanto su salud se iría deteriorando. Por lo tanto, al llegar a un estado crítico se procede a intérnale en la Penitenciaría Central de Lima (Conocida como Panóptico) Leguía hizo en el panóptico su testamento, redactado por Benavides Loredo. Allí declara: “Habiendo ido al gobierno rico debido a mi esfuerzo personal, con una renta anual de doscientos mil soles, hoy por haberme consagrada por entero a la prosperidad y servicio de esta patria tan querida” (Sánchez 1993, p. 146). El 6 de febrero de 1932 moriría Don Augusto Bernardino Leguía en la clínica “americana” de Bellavista, Callao. Subiría al poder como un hombre acaudalado, sin embargo, recibiría a la muerte de una forma muy distinta. Entre sus objetos personales, solo se encontrarían algunas pólizas de seguro, medallas y varios regalos de gobiernos extranjeros. Hasta el momento es él único presidente que ha fallecido encarcelado y en desgracia de sus familiares, en las peores condiciones a su dignidad como jefe de estado.
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Amaru, E. (2018)Augusto B. Leguía: contexto económico, social, político. La reforma universitaria (1919 - 1930).
Wikipedia (2021).Oncenio de Leguía.https://es.wikipedia.org/wiki/Oncenio_de_Legu%C3%ADa


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